viernes, noviembre 11, 2005

Edita tu propia Web

Todos nos sentimos atraídos por las múltuples posibilidades que nos ofrece Internet, hoy en día. Desde la vídeoconferencia (para quien tenga una conexión rápida tipo ADSL) hasta el Chat, pasando por decenas de servicios gratuitos o de pago. Pero, sin duda, el acceso mayoritario a Internet se produce para buscar en la Web. Acceder a una página Web es extremadamente simple aunque crearlas ha sido, hasta hace pocos años, tarea de expertos.

Pero, al fin y al cabo, y por mucho que la Web vaya de “telarañas” informáticas, en el fondo no está formada más que por páginas ¡y ese sí que es nuestro negocio! Algo hecho con páginas no puede ser tan diferente de los libros que publicamos ¿no?

¿Cuáles serían los pasos a seguir para editar y publicar nuestra flamante Web? Pues resulta que no son muy distintos de los pasos a seguir para “fabricar” casi cualquier otra cosa.


Planificarnos el trabajo

Lo más usual es crearnos una planilla que recoja el listado de páginas que formarán la Web y cómo se conectarán unas con otras. Decidiremos qué contenidos queremos volcar, en qué orden, bocetaremos el aspecto que queremos dar a las páginas,…

Un par de detalles de interés, que diferencian la Web del papel: Olvídate de las imágenes de alta resolución; se trabaja a solo 72 puntos por pulgada. Ni Pantones ni cuatricromía, el color se mide en RGB. Las unidades de medida cambian, ni milímetros ni puntos ni cíceros,… aquí todo se mide en píxeles.


Generar los contenidos

Ello implica redactar los textos, escoger las fotografías e ilustraciones, crear las secuencias de animación,… y en general producir todo aquello que queramos integrar en nuestras páginas. Por suerte, existen muchos contenidos gratuitos y de uso libre, que podemos descargar de la red, para usar en nuestras páginas; tales como ilustraciones o animaciones.

Hoy en día las conexiones a Internet son cada vez más rápidas, por lo que podemos permitirnos el lujo de crear páginas con elevado contenido multimedia, sin penalizar demasiado los tiempos de descarga.


Maquetar las páginas

Existen numerosas aplicaciones para la maquetación web; desde aquellas en las que las páginas prácticamente se programan a mano, hasta las más intuitivas y gráficas. Una de las elecciones más habituales suele ser emplear DreamWeaver, que sería para la Web, lo que QuarkXpress para el mundo impreso.

Para quien maqueta páginas en papel hay que advertir que la maquetación Web, curiosamente, tiene muchas más limitaciones. Por ejemplo, no existe el corte silábico, ni el contorneo automático de imágenes, el texto no recorre entre columnas ni de una página a otra,…


Publicarlas en la Web

Una vez que tenemos maquetadas las páginas, podemos olvidarnos de pruebas de color, fotolitos, planchas o de la mismísima imprenta; aquí las cosas sí que cambian bastante.

Básicamente lo que hay que hacer es dejar las páginas copiadas en un ordenador (servidor Web) que esté permanentemente conectado a la Red 24 horas al día. De esta forma cualquier persona podrá acceder a nuestros contenidos desde cualquier parte del mundo con conexión.

No es necesario, ni deseable por tema de seguridad, que usemos nuestro propio ordenador de casa para realizar esta tarea. Existen numerosas empresas que lo hacen por nosotros a precios cada vez más irrisorios, unos 10 € al año. Además, las principales empresas de acceso a Internet suelen ofrecer este servicio de forma gratuita, a cambio de añadir a nuestras páginas su publicidad.

Pero ¿para qué más puedo usar mi Web una vez creada? Publica tus fotos para que la familia y amigos puedan compartirlas; a los niños les encantará ver sus dibujos colgados de la Web; prueba todo aquello que se te ocurra, en el peor de los casos no funcionará ;-)